Tracie Stinson es la directora de las prácticas restaurativas al YWCA en La Crosse, WI. En su puesto ella coordina programas de justicia restaurativa, como los círculos de justicia en las escuelas. También colabora con el condado de La Crosse, haciendo conferencias. En estas, enseña a los jóvenes sobre el impacto de sus acciones y cómo reparar el daño causado.
Conocí a Tracie hace casi diez años, cuando participé en su programa en mi escuela secundaria y ahora tengo la oportunidad de trabajar con ella en el mismo programa. Tracie es muy dedicada a su trabajo y ella marca una diferencia cada día, por eso quise entrevistarla.
Si nunca has oído sobre la justicia restaurativa Tracie la describe como una forma de fortalecer una comunidad mediante la construcción de relaciones a través de la conversación y el aprendizaje. Las prácticas restaurativas consisten en hacer cosas con las personas en vez de para ellas. La justicia restaurativa también consiste en llegar a la raíz del problema y buscar soluciones alternativas, en lugar del castigo tradicional.

Le pregunté a Tracie qué la inspiró a trabajar en este campo. Ella dijo que este encarna la declaración de principios de la YWCA y que es una misión en la que cree firmemente y por la que quiere trabajar. La declaración de principios para el YWCA es “eliminar el racismo, empoderar a las mujeres y promover la paz, la justicia, la libertad y la dignidad para todos.” También le inspira la posibilidad de dar voz a los estudiantes y permitir que todos sean escuchados.
Trabajar con estudiantes, especialmente estudiantes de alrededor de doce años, y hablar de temas difíciles puede ser un desafío. Así que le pregunté a Tracie cómo acercarse a estos temas con los alumnos. Ella explica que comienza con una advertencia de que se tratarán temas difíciles. Luego utilizan un formato de círculo con un objeto que se pasa de mano en mano para que cada estudiante tenga la oportunidad de hablar en un ambiente de apoyo y expresar lo que quiera sin interrupciones ni juicios. Puede ser difícil, pero con este formato los estudiantes pueden expresarse y hacer preguntas sin temor a las consecuencias.
También le pregunté a Tracie sobre las barreras lingüísticas con los estudiantes y cómo las maneja. Ella dice que hacen todo lo posible con los recursos que tienen y que, a veces, esos recursos se limitan a sus teléfonos con el traductor de Google. En otras ocasiones, trabajan con el personal de la escuela si está disponible, y también cuentan con la ayuda de otros estudiantes. Aunque exista una barrera idiomática, hacen todo lo posible para que todos se sientan incluidos.
La siguiente pregunta fue: ¿Creen que los estudiantes latinos reciben suficiente apoyo en el distrito escolar de La Crosse? Ella respondió diciendo que siempre podemos mejorar en el apoyo a todos los estudiantes, pero especialmente a los estudiantes latinos, sobre todo en estos momentos. Actualmente vivimos en un ambiente social tan inquietante que las escuelas podrían hacer un mejor trabajo adoptando una postura para ayudar a los estudiantes a sentirse seguros. Lograr que todos los estudiantes se sientan valorados, respetados y seguros en las escuelas debe ser una prioridad.
Tracie habló un poco sobre cómo ha abordado en el aula las tensiones relacionadas con la inmigración. Dice que les permite expresar sus miedos y les da espacio para hablar libremente sobre lo que sucede en sus hogares y comunidades. Comenta que la gente cree que estas tensiones no existen en nuestra comunidad, pero sí existen. Ella solo quiere que sus alumnos se sientan seguros y que sepan qué hacer si algo llegara a ocurrirles a ellos a alguien conocido.
Tracie ha participado en este programa desde sus inicios, hace diez años. Ha ayudado a muchísimos estudiantes, incluyéndome a mí, a encontrar su propia voz y comprender su lugar en el mundo. Si quieres obtener más información, puedes visitar su sitio web en https://www.ywcalax.org/restorative-practices




































