
Todo cambió cuando salió el maldito video de Bernardo Sharp. Aproximadamente veinte minutos de mentiras y engaños, más un anuncio de Manscaped, convirtió mi vida en una pesadilla.
Estaba en el autobús, mirando mi celular como cualquier persona normal, cuando saltó la notificación.
¡Escucha el nuevo pódcast “Todo es B.S.” de Bernardo Sharp! Descubrirás métodos y estrategias para encontrar amor y mejorar tus relaciones. Exclusivo en YouTube para los miembros de su canal. Puedes unirte por solo cincuenta dólares al mes.
El precio del pódcast sería lo menos sorprendente.
Cuando llegué a la puerta de mi apartamento, escuché voces del otro lado. Entré y casi se me caen las llaves. En el medio de la cocina estaba Becky, la exnovia de mi compañero de piso, Garret, ayudándolo a cocinar la cena. No podía creerlo. La última vez que los había visto en la misma habitación ella terminó tirando nuestro Xbox por la ventana, después de descubrir que él la había engañado.
—¡Uriel! ¿Cómo vas? —me dijo Garret con una sonrisa.
—Bien. —respondí mientras caminaba hacia la cocina. —¿Y tú?
—Pues nada, como siempre—dijo, y ajustó su gorra de beisbol al revés.
Esperé a que me explicara la extraña presencia de Becky, pero volvió a la cocina sin decir nada. Miré a Becky para ver si me saludaba, pero siguió mezclando las verduras con una mirada vacía. Decidí evitar un silencio incómodo y fui a llevar la mochila a mi cuarto. Al pasar por el cuarto de Garret casi tropecé con un zapato que estaba en el medio del pasillo.
—¡Qué diablos! —exclamé y reconocí los zapatos que Garret había comprado al verlos en uno de los tantos videos de Bernardo Sharp.
Recogí el zapato y entré a su cuarto. Inmediatamente me golpeó el fuerte olor a colonia, que probablemente también había sido patrocinado por Bernardo Sharp. El cuarto parecía una zona de guerra. Sábanas y almohadas estaban desperdigadas por el piso, las cómodas estaban tiradas por todas partes y había arañazos y agujeros en las paredes.
—¿Qué sucedió aquí? —Dejé el zapato al lado de la puerta e iba a cerrar la puerta cuando noté un martillo ensangrentado en el escritorio. Corrí hacia la cocina, donde Garret y Becky todavía estaban preparando la cena.
—¡¿Qué sucedió en tu cuarto?! — Le pregunté a Garret.
Pareció sorprendido, por un segundo, antes de responder.
—Ah, sí. Estábamos reformando mi cuarto porque ya no me gusta. —dijo y se dio vuelta para mirar fijamente a Becky. —¿Verdad?
Becky miró al piso y asintió. Antes de que pudiera preguntar más, Garret cambió de tema.
—La cena está lista. Vamos a comer.
Ayudé a llevar los platos y cubiertos, mientras me preguntaba por qué Garret y Becky estaban actuando tan raro. Tenía que saber qué estaba pasando. Nos servimos la comida y me lancé:
—Pues… ¿qué pasó? ¿Por qué están saliendo de nuevo? —pregunté con cuidado.
Garret sonrió y tomó la mano de Becky.
—Doy todo el crédito a Bernardo.
—¿Bernardo…?
—Bernardo Sharp, por supuesto. Escuchamos su nuevo pódcast sobre relaciones, seguimos sus consejos y nuestras vidas cambiaron. Él nunca se equivoca. —me explicó, mientras apretaba la mano de Becky.
No estaba convencido. Un youtuber sin doctorado ni ningún título no podía dar consejos tan útiles como para reparar la relación entre Garret y Becky.
—Imposible que haya sido Bernardo Sharp. Solo es un youtuber. —le dije.
Garret entrecerró los ojos. —¿Qué quieres decir con “solo es un youtuber”? ¡Bernardo es un icono! ¡Nunca falla!
Becky gimoteó ante el arrebato y la miré de cerca por primera vez. Noté un pequeño moretón debajo de su ojo izquierdo, mal cubierto por maquillaje, y una mancha de sangre seca en su blusa.
—¡Tienes sangre en la blusa! —exclamé, apuntando a la mancha.
—E-e-es… —Becky tartamudeó tímidamente, pero antes de que pudiera terminar, Garret la agarró y la jaló hacia el baño.
—No es nada, tuvimos un pequeño accidente durante las renovaciones — dijo Garret, y cerró la puerta del baño.
Me levanté y caminé hacia la puerta. Pude oír la voz atenuada de Garret y el sonido de agua corriente, y me quedé cerca para asegurarme de que no sucediera nada malo. Instintivamente, saqué mi celular para pasar el tiempo, pero una notificación vieja me llamó la atención. Era un mensaje de Becky:
Por favor, mira el podcast de Bernardo Sharp. Entenderás todo.
No tenía opción. De mala gana, abrí YouTube, tecleé “Todo es B.S.” y seleccioné el video. No necesité ni cinco minutos para saber hacia dónde iba.
…si quieres una novia, no debes tomar un no por repuesta…
…estoy de acuerdo. Pienso que debes usar la fuerza si ella te desobedece…
Estaba mirando con incredulidad cuando oí el grito de Becky y los golpes en la pared. Agarré la manija y traté de abrir la puerta, pero estaba cerrada.
—¡Garret! —grité y aporreé la puerta. —¡Abre la puerta!
—¡Tiene que sufrir por su insolencia! ¡Bernardo lo dijo!
Tomé impulso y pateé la puerta con todas mis fuerzas. La puerta salió disparada y chocó contra un cuerpo, mientras trozos de pared y fragmentos de madera volaban por los aires. Oí a alguien llorando. Con cuidado, entré en el baño y vi a Becky sentada en el piso, con el pelo empapado y arañazos en los brazos.
—T-trató de ahogarme… —dijo entre sollozos y señaló al cuerpo desplomado debajo de la puerta. Tomé la toalla que estaba colgada y me agaché para consolarla, mientras el agua seguía corriendo.
—Está bien. Todo está bien ahora. —le dije, y le di la toalla.
Llamamos a la policía y los paramédicos. Garret seguía tirado en el suelo. Agarré mi celular para contarle a alguien sobre mi día y vi que tenía una notificación nueva.
Noticia de última hora: el youtuber Bernardo Sharp ha sido detenido tras descubrirse violencia doméstica contra su novia, algo que él reveló con detalles inquietantes en su nuevo podcast.
—¡Qué alivio! —pensé mientras navegaba por mis contactos. Por fin, decidí contactar a mi exnovia.




































