El verano pasado, viajé a áreas costales diferentes en Costa Rica con una organización que se llama Aventuras de Liderazgo Global (GLA), dónde hice voluntariado por proyectos diferentes con grupos locales que se enfocan en la conservación de las tortugas marinas y la protección del medio ambiente de Costa Rica. Entre los proyectos de servicio nuestro grupo pudo explorar la hermosa biodiversidad de Costa Rica a través de distintas excursiones y experiencias culturales.
Para empezar, nuestro primer proyecto de servicio fue en Montezuma, dónde hicimos voluntariado con una organización llamada ASVO (Asociación de Voluntarios para el Servicio en Áreas Protegidas de Costa Rica). Uno de los proyectos en los que ayudé fue asegurar las áreas para la eclosión de los huevos de las tortugas marinas. Después que nazcan, los voluntarios ayudarán a los bebés tortugas a llegar sin peligro al océano. Al día siguiente, limpiamos los escombros de la tormenta y la basura de la playa local para que las tortugas hembras tuvieran una zona limpia para construir sus nidos y proteger a la fauna de comer cualquier cosa dañina.
Además, otro proyecto que disfruté fue cuando pintamos signos con frases ambientales para poner en la comunidad y cerca de las playas locales. Estos signos animaron a la comunidad a ser consciente de cualquier basura o plástico que tuvieran y proteger el océano. Cuando hicimos voluntariado, aprendí muchas cosas valiosas sobre los esfuerzos para cuidar el medio ambiente marino y la población de las tortugas marinas.
Después de nuestro tiempo en Montezuma, viajamos a Parrita, dónde hicimos voluntariado con una organización para plantar árboles de coco por la playa, los cuales protegen el área costal durante las tormentas. También, despejamos vegetación para un nuevo criadero de tortugas que se construyó en el área local. Cerca del hostal donde nos quedamos, caminamos por la playa y recogimos basura y plástico en la orilla del océano en las mañanas.
Cuando nuestro grupo hacíamos voluntariados, tuvimos oportunidades de explorar la biodiversidad y cultura de Costa Rica. Una noche, hicimos kayak hasta una laguna donde vimos la bioluminiscencia en el agua, o como les gusta llamar “estrellas líquidas,” que están hechas de microorganismos. Durante nuestro viaje a otro pueblo costero, exploramos los mercados del centro y compramos frutas frescas. Un día, después de un proyecto de servicio, unos miembros del nuestro grupo y yo caminamos por la selva tropical hasta una cascada en Montezuma donde pasamos un rato nadando en el agua refrescante. Para cena, durante una noche en Parrita, fuimos a la casa de una mujer local donde ella nos enseñó a hacer empanadas y nos compartió sobre la cultura de Costa Rica. Hacia el final de nuestro viaje, nuestro grupo hizo un recorrido por la selva tropical en El Parque Nacional Manuel Antonio, donde nuestro guía nos identificó diferentes áreas de la selva tropical con plantas y animales nativos del país. Después de nuestro recorrido, nadamos en la playa y disfrutamos las memorias de nuestro viaje antes de regreso.
En definitiva, mi viaje a Costa Rica fue muy memorable y voy a recordar todas estas experiencias únicas con alegría. Estoy agradecido por todas las personas amables que conocí y trabajé con por la conservación del medio ambiente y las tortugas marinas de Costa Rica. La biodiversidad y cultura de Costa Rica es única en su tipo, y espero volver un día a hacer voluntariado por estos esfuerzos conservaciones y explorar la naturaleza hermosa Costa Rica de nuevo.




































